EL ENTIERRO MÁS FELIZ DEL MUNDO

¿Te has preguntado alguna vez cómo sería tu entierro? Yo tampoco. O al menos hasta que Coca Cola me lo preguntó hace unos años en un anuncio. Fue la típica pregunta que hizo que frunciera el ceño. ¿Perdón? ¿Mi entierro? ¿De qué estás hablando? Y lo que vi a continuación fue la confirmación absoluta de que a la publicidad le encanta llenarnos de frustraciones.

Porque… ¿qué necesidad hay de que Batman vaya a mi entierro? Ninguna, pero desde aquel momento la idea de que el superhéroe de Gotham dejara su lucha contra el crimen para asistir a mi velatorio se convirtió en una posibilidad. ¿Y de que unos saltimbanquis con mallas rojas brincaran como locos sobre los tejados de la ciudad al paso de mi ataúd? Tampoco había necesidad hasta ese momento, pero al verlo me gustó. ¡Me lo pido! Por no hablar de esa especie de Corleone viejo y trasnochado que le da el toque de clase al tema. Lo de los mozos de San Fermín lo podría llegar a entender porque me pilla más cerca, ¿pero y el hombre tatuado y sin camiseta? Vale, lo reconozco, siempre he tenido algún amigo raro… Sobre el personaje asiático de la sonrisa inquietante y el visón blanco preferiría no hablar. Sería una larga historia. Lo que más me gusta es la idea de que me trague un pez gigante… Si el final es así es mucho mejor de lo que me habían contado. Definitivamente he perdido el miedo a la muerte.

Coca Cola, muchas gracias. Ahora sé gracias a ti que mi funeral será tremendamente aburrido. Por no decir soporífero. Ni Batman, ni saltimbanquis, ni Corleones, ni hombres tatuados y sin camiseta, ni personajes asiáticos con visones blancos. Como mucho mi primo de Pamplona, que si fuera vestido de San Fermín sería porque he muerto sin avisar un 7 de julio, lo que él nunca me perdonaría e interpretaría como “nocturnidad y alevosía”.

¿Pero y lo feliz que habré sido bebiéndote? ¿Y eso quién lo va a contar? Ah, que eso queda entre nosotros dos. Tú y yo.

Si al final va a ser verdad eso de “estás aquí para ser feliz».

Y para morir también… Que no se nos olvide.

1 Comentario

  • Realmente no muchos se ponen a pensar en cómo será su entierro, todos creen que será algo simple y sencillo. Quizás sería buena idea en un punto de nuestras vidas dejarle a nuestras familiares más cercanos algunas cosas claras sobre qué queremos, claro está no pidamos cosas imposibles.

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